Comenten, puede ser anónimo, y está bueno saber qué pasa en el lado oscuro de la luna.
Gracias por pasar!



30 de noviembre de 2011

Jugando con las palabras para que duela menos

Mañana todo vuelve a la normalidad,
volvemos a jugar a la familia feliz,
a compartir una cena
y a dormir en esa misma cama
que virtualmente parece estar separada.

Desde mañana las paredes volverán a moverse
para cerrarse alrededor mio,
quitándome el aire y la paciencia,
bienes preciados para mi supervivencia mental
que evitan que la ira me prenda fuego.

Mañana el estómago me volverá a molestar,
mi cabeza se irá de viaje a ningún lado
y volveré a ser la mujer fuerte y segura,
inmutable y perpleja frente a tanta ignorancia.

Pero mañana tiene que acabarse pronto.

Desde mañana tengo que tomar las riendas,
decir no, decir basta,
no dejar que las lágrimas ajenas me conmuevan
porque di todo lo puede,
porque amé más de la cuenta
y en tanto olvido, me olvidé de mi.

Mañana tengo que empezar de nuevo
decir lo que pienso, lo que necesito
pero sin esperar que lo comprendan,
porque mi idioma es extranjero
en los oídos que no quieren oír.

Desde mañana,
dentro de muchos mañanas,
quizás ese mañana ya no duela.

Cómo? cuándo? dónde? por qué?

Como todos los que me leen se habrán dado cuenta ando buscando y, como busco, me pregunto y me cuestiono, todo y constantemente. Entonces hoy pensaba... cómo saber cómo soy realmente?
No quiero generalizar, pero en mi caso soy mi peor crítica, un jurado que me declara culpable sin evaluar siquiera las evidencias de inocencia que puedan existir a mi favor. Pero a veces, o bastante seguido, me encuentro resignando mis deseos y necesidades en virtud de lo que pueda pasarle al otro. Entonces digo, no debo ser tan mala... al fin y al cabo me entrego en un 99% y siempre tengo la otra mejilla disponible para recibir el cachetazo que corresponda.
Acepto que esta actitud que me condiciona no es tan a favor del otro sino que actúo de esa manera porque, inconscientemente consciente, creo que no merezco demasiado y, por otro lado, siempre es más fácil centrar la atención en lo que pasa de nuestra piel hacia afuera.
Sin embargo no todo es color de rosa, porque con semejante entrega, tendría que estar rodeada de amigos y con una persona a mi lado que me agarre de la mano en todo momento y sin condicionamientos. Pero no... nada más lejano de la realidad. La gente se me ha ido perdiendo, ó la perdí yo, no sé...
Será entonces que lo que yo creo que doy no es así? será que tanto amor es agobiante y se quedan sin aire? será que sospechan que siempre hay un motivo oculto y desaparecen para no correr el riesgo de descubrir ese motivo?, seré acaso una especie de Dr. Jekill y Mr. Hyde en su versión femenina?
Y digo, como para aumentar la confusión, si nuestra imagen se construye en el reflejo de los ojos de los demás... con qué me quedo?

Hace 47 minutos era hoy

Hoy volví a casa luego de haberme escapado de esta realidad por cuatro días maravillosos, relajados, llenos de mimos, de atenciones y de un descanso eterno que andaba necesitando. Me reí y me reí mucho, a carcajadas, lloré de risa cada noche y redescubrí ese amor genuino que uno tiene al alcance de las manos pero que de vez en cuando olvida.
Hoy fue mi aniversario... raro, no?. Aniversario de un casamiento que pensé era para toda la vida, pero no. La vida gira, se transforma, cambia y se hace otra vida donde lo que hay no es suficiente, no sirve, lastima y nos deja atados a una vida que ya no es la nuestra.
Hoy me tatuaron flechas en el brazo, flechas de colores brillantes que apuntaban a todas la direcciones... caminos que me esperan y estoy ansiosa por recorrer, por tropezar, por descubrir, para ver cuál es esa nueva vida que me espera, para poder ser esa yo que quiero. Esa yo que no conozco pero que estoy intentando descubrir. No sé si seré una yo mejor, peor, no sé si me gustaré, si te gustará, pero será una yo distinta, nueva, una yo que crecerá de nuevo... con remiendos, pero entera.
Me fui con anuncios de tormenta para esa misma noche pero la tormenta me sorprendió esta tarde, intensa, mágica y feroz como tanto me gusta. Después, cuando me dejaba mecer por la música de mi interior, me volvió a visitar con su misma furia, como si me extrañara ó quisiera recordarme algo que había olvidado. Y acá está de nuevo, el viento la anuncia, golpea las persianas y me recuerda que ella está cerca. Cuando llueve, intensamente como hoy, y mi mente no se dispara hacia lúgubres lugares, el recuerdo es el mismo: 10 años, campamento, ajustar los tensores para que el agua no se filtre, retos, risas y esa maravillosa sensación de que siempre había alguien que se preocupaba por mi. Cosas de la mente... borra algunas partes de la historia pero deja alguna pavadas (?) rebotando de un lado al otro.
Mañana vuelvo a la rutina, al trabajo, a la careta, a esa yo responsable que siempre tiene una sonrisa a flor de piel, a esa yo a la que la vida se le está haciendo pesada pero la sigue llevando.
Los dejo, porque hoy ya es ayer y mañana ya es hoy.

Sólo se que no se nada

A veces la distancia nos deja pensar o nos ayuda a evadirnos porque en realidad no importa el lugar donde estemos, nuestra cabeza siempre va donde quiere.
Será la razón la que debe tomar el mando en este naufragio o la piel?
No les parece milagroso el hecho de contar con dos capitanes con decisiones y motivos tan distintos?
Habrá algún momento en que el corazón y la razón se pongan de acuerdo?
Siempre los asocio a la imagen de un ángel y un demonio, cada uno taladrando el lado opuesto de nuestro cerebro. Mientras tanto somos bombardeados de pros, de contras, de la esperanza de vidas mágicas o de la seguridad de una vida controlada y segura.
Cual tendrá razón? alguno la tiene?
Quizás esto es parte del tan nombrado libre albedrío... tenemos las herramientas pero tenemos que decidir cual es el mejor camino, si es que hay uno mejor que el otro.
Ahora, pienso... somos todos conscientes de esta ambivalencia o solo algunos la percibimos?

A veces el silencio puede escucharse

Acá estoy, sentada en la galería (aunque desparramada seria una mejor descripción de mi postura), escuchando el ruido de los árboles vencidos por el viento, los pajaritos y la nada misma.
Acá estoy, con Tasha, Tati, Tomi y Topi, que andan tan desparramados como yo, dejando que el viento les mueva los pelos a su antojo.
Acá estoy, con una mosca posada en mis dedo índice mientras escribo y con la mente en blanco de tanta paz.
No saben lo raro que es despertarse y ver que solo el verde me rodea, quedarme con el pijama y andar en patas por el pasto, con los pelos al aire y la tranquilidad de esta silenciosa mañana. Tomar unos mates en silencio, fumar un puchito y respirar, respirar mucho para que los pulmones se impregnen de tanta energía. Los días son eternamente pacíficos, fiaca a dos manos y el placer de sentarme en cualquier lado a ver la nada.
Me siento como en casa, sin miedo a la mirada de los demás porque no me juzgan, me quieren, me critican y se ríen conmigo, porque me conocen desde adentro y hablamos un idioma común que no necesita aclaraciones.
Acá no miro pasar las cosas detrás de una ventana, estoy en el mismo plano y la naturaleza me abraza, me siento parte de ella, integrada dentro del paisaje y mi cabeza no se pierde en los lugares oscuros donde le gusta esconderse.
Me fui, no puedo concentrarme escribiendo porque el viento me distrae y la atracción de ver ese horizonte revuelto es intensa.

26 de noviembre de 2011

Pérdida ó perdida?


Qué hacemos con los sueños que perdimos?
cómo redibujamos la vida que habíamos pensado
cuando la realidad nos enfrenta?
Cómo silenciamos esas deudas pendientes?
cómo nos enfrentamos a nosotros mismos
y a esa vida que habíamos imaginado?
Nos conformamos?
Nos engañamos pensando que esto es mejor?

Recalculando...

Aceptamos ese pasado como un fracaso
ó tratamos de ver el vaso medio lleno
que acaba de derramarse?
Mejor sola que mal acompañada
ó mejor acompañada que sola?
Hay alguien esperando por mi
o lo que tuve fue lo mejor que puedo conseguir?

La vida es una camino sinuoso,
y es una obviedad la que acabo de escribir,
pero es necesario saber que no basta con desearlo mucho
ni con esforzarnos hasta el cansancio,
hay cosas que no son, que no fueron y que no serán,
sólo contamos con lo que queda de nosotros
para juntar los pedazos y volver a empezar,
 
Reconstruyendo...

Siempre hay un roto para un descosido,
una frase que odias, no?
y siempre pensé que yo estaba rota,
incompleta, que era insuficiente,
entonces lo poco que había era demasiado
y así llegué a dónde estoy.
La ventaja es que el camino me trajo respuestas,
me hizo más amiga de mi misma
y ahora pienso que simplemente estoy descosida,
intentando enhebrar una aguja para remendar lo que está roto
y poner al corazón en su lugar,
enterito, con remiendos, pero íntegro.

Y volver a empezar
con otras certezas,
con sueños que ya son imposibles y no pueden reemplazarse
pero que no me hacen menos yo,
ni más pequeña, ni inferior,
sólo me hacen diferente
porque me fui
y ahora estoy intentando volver.

Buscando el tiempo

Miren la hora que es y yo sigo dando vueltas!
Hoy trabajé mucho, me quedé en la oficina hasta las 21 hs. para calmar mi consciencia, dejar el trabajo al día y poder tomarme unas merecidas y mini vacaciones que se extenderán hasta el martes inclusive. Si! mañana me voy tempranito y no vuelvo a casa hasta el martes a la noche. En casa ya está todo en orden también, la ropa lavada y colgada, todo cerrado por las tormenta que anuncian para este fin de semana y el bolso está listo.
Ya me bañé y aquí me tienen con un rico café en la mano y con un atuendo que es mejor no describir.
Cuando todo estaba resuelto y preparado, cada cosa en su lugar y había tildado todos los ítems de la lista que una obsesiva como yo hace, me preparé la bañadera, puse música y me perdí. No saben lo que disfruto esos momentos en los que puedo estar conmigo misma y no hay ruidos que molesten. Si supieran los lugares por donde se dispara mi mente!. Es un ejercicio de liberación, dejar la mente en blanco y ver hacia dónde me lleva... a veces son lugares oscuros, a veces increiblemente imposibles y otras veces muy esperanzadores. Mi cabeza piensa y piensa mucho, por eso estaré cómo estoy, "con la mente dañada" como leía hoy en un posteo de Facebook.
Y acá estamos esperando la tormenta de nuevo, dejando que el viento que entra por la ventana me acaricié nuevamente y con una preciosa selección de blues y gospel que acompaña este momento a la perfección.
Este fin de semana no prometo mucho, trataré de escribir algo desde el celular pero las experiencias no fueron buenas. Por otro lado, no creo que las musas me anden rondando. Lamentablemente la inspiración viene de la mano del dolor y este va a ser un fin de semana lleno de amor, de contención, de abrazos y de carcajadas. Este fin de semana voy a mimar mi alma y a tomar fuerzas para afrontar la semana (ó el fin de la semana) con la cabeza calma y el corazón frio... aunque en realidad no creo poder aspirar a tanto!.
Que sueñen con los angelitos!

25 de noviembre de 2011

Entre el cielo y el infierno

No me digan que esta noche no es ideal para estar sentados en un barcito, en las mesas de la vereda, tomando una cervecita bien fría y una rica picada?.
Te acordás de esa confitería en Congreso?... algo de ese estilo.
Una bar de los viejitos de Buenos Aires, atendido por mozos con muy mala onda pero que no te andan dando vueltas como moscas y se olvidan que uno está sentado ahí. Un lugar como Congreso a la noche, donde quedan pocas almas dando vueltas y todavía se puede sentir la vibración de la vorágine del día. Una noche como esta, calurosa, pegajosa, pero con una leve brisa que nos acaricia la piel. Una noche de amantes, de escondidas y adrenalina al tope.
Hoy tengo una noche así como rara, sensual, misteriosa, inquieta pero distante, con el cuerpo liviano y a la espera de lo imposible, pero esperando...
Lo cierto es que no fue un día fácil, aunque debería decir que fue un día arruinado por palabras y actitudes que no oía desde hace un tiempo y de las que ya me estaba acostumbrando a no tener que aguantar. Pero todavía están, los fantasmas siguen al acecho y, como yo suponía, cuando sólo quedan monedas, nada es mejor que el hogar. Pero no importa!, no me falta pecho para ponerle a las balas y antes muerta que derrotada.
Tengo muchas ideas dando vueltas pero tengo que fortalecer el coraje para llevarlas a cabo. Tengo que grabarme en el corazón la importancia de lo que yo necesito frente a la desesperanza de aquél que pide. Por desgracia no he sido bendecida por hijos que haya parido y no por eso debo continuar en este rol maternal que tanto acostumbro. A mi también me duele, a mi también me pasa y si tengo quién me escucha y me acompaña en este trance es porque bien me lo he ganado, ó no?. Ando un poquito enojada y hasta con miedo... no se si se nota?.
Y justo en estos momentos, como un mensaje de Dios sabe dónde, Pablo Milanés me dice "ojalá pase algo que te borre de pronto" y sigue con "ojalá que el deseo se vaya tras de ti". Dos mensajes que si bien están dedicados a la misma persona (ó institución en este caso), a mi me lleva a dos partes muy distintas de mi vida. En realidad estos hombres, porque las historias de la vida de una mujer son los hombres, tienen mucho en común pero una gran diferencia... uno pide sin pedir pero con ternura y el otro reclama. Tampoco sé si es tan así, pero así lo veo esta noche... concédanme la libertad de llenar al pasado de nostalgia y al presente de odio, al menos en esta noche.
Los voy dejando, ya debería estar durmiendo ó al menos en la cama porque mi despertador sonará en cuatro horas y cincuenta minutos, todavía me queda bañarme y lidiar con el desvelo que me acompaña hace varias noches... pelear con la cama, acomodar la almohada para que llene espacios vacíos y pelear ó disfrutar de las sensaciones que las palabras de Sabina me traigan esta noche.

23 de noviembre de 2011

Miércoles Mujer!

Ayer me había inspirado, frente al abandono del día anterior y la falta de tiempo, decidí aprovechar el viaje pero fue en vano. La tecnología me jugó una mala pasada y ahora me acuerdo poco y nada de lo que quería contarles.
Gracias a Dios ya no llueve! éstas últimas tormentas me trataron mal (como ya se habrán dado cuenta), pero no hacen más que reflejar el caos que tengo dentro mio. Sigo con la lágrima haciendo equilibrio en el borde del ojo y no es que no quiera llorar sino que por lo general me agarra arriba del colectivo, cuando mi mente se fuga en las canciones que escucho y me ablando. Después, cuando llego a casa, no empiezo a buscar el mismo efecto porque terminaría tirándome del balcón y no es la idea... tengo mucho por delante y no me lo quiero perder.
Hoy pensaba... me están cayendo las fichas, una a una ó todas de golpe, no sé. Creo que todo este cansancio que estoy teniendo, más allá de que el físico ya no da, es mi lucha interna entre seguir con la "comodidad" actual ó tomar las riendas del cambio. No es falta de ganas, estoy ansiosa por eso, pero cuesta romper las estructuras y más aún después de tanto tiempo. Pero hoy di el primer paso y compré la pintura, cáguense de risa pero algo es algo como para empezar.
Me enojo conmigo misma por estas peleas entre lo que debo hacer y lo que no hago... cómo es posible que todavía siga en juego la instrumentación de aquello que decidí aquél 17 de Julio?. Y no puedo tirarle el bardo a otro, porque yo se que estoy sola y que lo que tiene que hacerse tengo que hacerlo yo... pero no es fácil, es más simple dejarme llevar por la rutina.
Y hoy, para compensar la amargura, me fui de shopping!. Más allá de la pintura me compré ropa interior, una cartera, zapatos y cerré la noche cenando en la San José... entre comprar comida hecha y tener que lavar los platos, me quedé con la opción de dejar que otro me atienda.
Hay una canción de Rosana, que se llama "todo es empezar" que arranca diciendo "empecé a quererme más en vez de echarte más de menos" y más adelante dice "mientras quede algo de mi ningún lugar está prohibido, empecé a escuchar la voz de mis latidos...". Y en eso estamos ó al menos eso es lo que me propongo para seguir adelante.
Por otro lado, y en el mismo sentido, la vida me dio una hermana con la que nos amamos inmensamente y juntas la estamos peleando, cada una en sus propios quilombos pero con muchas cosas en común. Cuando uno pelea de a dos y tiene alguien del otro lado para hacer catarsis, alguien que nos escucha y siempre está para un buen abrazo, la vida es más fácil. Con ella me di cuenta lo que les contaba el otro día, el amor deja una marca, nos impregnamos de esa otra persona y no hay tiempo que borre ese sentimiento. Espero que ustedes que me leen tengan un incondicional por el que sientan lo mismo, los amigos se cuentan con los dedos de las manos y hay que cuidar ese tesoro para que no se rompa.
Gracias por leer, a mi me hace muy bien escribir y si ustedes disfrutan leyendo y en algo los ayudo, mucho mejor!.

22 de noviembre de 2011

Probando 1, 2, 3

Ayer los abandoné, pero hasta hace un rato, mientras viajaba en el 126, venia escribiendo algo que quedó bastante lindo pero que cuando quise publicarlo lo perdí!. Y si, la tecnología de vez en cuando falla y se ve que mi celular perdió conexión de datos y no guardo nada de lo que había escrito.
Si no llego tarde esta noche intento repetirlo... quizás salga mejor!

20 de noviembre de 2011

Yo sólo quería dormir!

Otra vez la tormenta y yo que me había ido a acostar para poder acurrucarme en los brazos de Morfeo y empezar un nuevo día con una nueva perspectiva. Pero el cielo esta librando una batalla que me hipnotiza y no puedo dejar de mirar.
Mientras tanto me debato entre el amor incondicional del que habla Claudio María Domínguez en el programa de Majul y el análisis sobre el universo y la duda sobre su infinitud en el programa de Lanata. Que temas, no?
Y el cielo sigue estallando y ahora los truenos hacen que esta experiencia sea aún más vivida. El viento sopla ferozmente detrás de mi ventana y yo miro, escribo y miro.
Y Lanata que dice "nos dan miedo las cosas que no podemos imaginar". Lanata tiene un tono de voz que me moviliza, la voz como ahogada y falta de aire pero que tiene una profundidad infinita y oscura al mismo tiempo.
Pero el cielo me sigue llamando y las gotas que ahora golpean en mi ventana me llevan a la melancolía de la que estoy tratando de salir.
Por eso escribo, para que éstos sentimientos tengan forma y no queden ahogados en mi interior, para poder leerlos en otro momento y descubrir lo que está pasando, lo que me está pasando aquí y ahora. Me dí cuenta que, con el tiempo, puedo descubrir detrás del melodrama del escritor, el verdadero sentido de las palabras que no escribo y que reflejan en su ausencia lo que realmente quiero decir.
Por el momento voy a bajar la persiana, prender el aire acondicionado para no escuchar lo que pasa afuera y a cambiar de canal para ver algo menos movilizador que me permita dejar de pensar al menos hasta la próxima tormenta.

Corazón vagabundo

Me costó pero salí y todo se sucedió como si sólo hubiera pasado un segundo desde ese momento hasta ahora, todo se enlazaba a la perfección evitando que me arrepintiera.
Me di un baño que duró una eternidad y me dejé acariciar por el agua caliente que rodeada todo mi cuerpo, me "puse linda" ó al menos lo más linda que pude, me perfumé, me puse aros, agarré el celular, los cigarrillos, algo de plata y salí a la calle. Llegue a la esquina de casa y a menos de 20 metros un taxi libre, subí y llegue a Rivera Indarte y Falcon en cuestión de segundos. Cine, quería ver Amanecer, leo los carteles y empezaba a las 14.05... eran las 14.03, saqué la entrada y entré. Eramos pocos, creo que 20 personas en una sala enorme. No tuve ni tiempo de pensar, empezó la película y me sumergí en esa historia para olvidarme de la mía. Cuando terminó iba a entrar a ver otra que se llamaba "Un amor", quería hacer un continuado como hacíamos en el cine Rivadavia cuando era chica, pero ya estaba golpeada y esa película me iba a dejar derribada. Era demasiado.
Salí, perdida y liviana, empecé a caminar sin rumbo fumando un cigarrillo, con una que otra lágrima que se escapaba de vez en cuando, sin sensaciones, ni de frio ni de calor, como flotando por encima de todo y con la mirada perdida en la nada que tenia delante de mi.
Necesitaba escaparme en algún lugar donde la gente no moleste, pero estaban por todos lados. Me subí al subte A, una preciosa caja de madera destartalada que siempre me da la impresión que va a abrirse cuando el tren agarra una curva. Y me perdí.... desaparecí entre la gente y me desvanecí entre los túneles. Llegué a la ultima estación y volví, no había nada al final del camino que me obligara a quedarme, la gente iba a ser la misma, el sonido iba a ser ensordecedor y yo necesitaba mi silencio.
De vuelta en Flores, zona conocida, me senté a ver llover detrás de otra ventana y dejé que todas estas palabras salgan indiscriminadamente hasta que el mozo me sorprendió trayendo el café.
Me di cuenta que no era la única que estaba perdida. En una mesa había un tipo que parecía discutir con dos mujeres que no veía y que también dejaba la mirada perdida cuando la situación lo hacía salirse de si mismo. En la mesa de al lado un señor mayor leyendo el diario, solo con su café y su diario. Somos muchos los desesperados y somos muchos los que estamos solos, aún entre tanta gente.
Estoy volviendo a una zona oscura que no añoraba y temo regocijarme nadando en tanto infierno. Como dije una vez, es el dolor de no saber cuándo termina el dolor y la verdad es que no sé si el dolor se acaba o lo silenciamos con un ruido mayor.
Voy por mi segundo café, sigo mirando por la ventana y tipeando estas palabras en las mini letras de mi celular, algo complicado considerando el tamaño de mis dedos y la velocidad con que todas éstas ideas salen de mi cabeza. De todos modos esto sigue siendo un borrador, cuando llegue a casa lo leeré con calma para corregir todas aquellas palabras que dejé a la mitad y las que olvidé, porque me pasa seguido que mis dedos no dan abasto y dejan las frases inconclusas. Editaré estas letras así como me gustaría editar mi vida, borrar aquello que duele, poner un punto y aparte para separar lo que es importante, poner una coma para tomar un respiro y corregir todo aquello que pueda. Dejar mi vida como la de esa gente que éste domingo por la tarde camina de la mano o viene con sus hijos a merendar a este bar, todos con una sonrisa y la mirada perdida pero en aquél que tienen delante y no en lo que quedó atrás.
Termino este café y vuelvo a casa, a mis pantuflas y a mi camisón.
Mañana vuelvo a ponerme la careta, al menos hasta la noche, cuando vuelvo a estar sola conmigo mismo y no le debo sonrisas a nadie.

Quizás por qué...

Anoche me quedé conviviendo con mi tristeza hasta casi las 2 de la mañana, dejé la compu y empecé a revisar viejos cuadernos. Encontré cartas jamás enviadas, cartas que recibí de gente que no conozco y que supuestamente fueron respuesta a una carta que mandé en 1995 a un programa de radio. Bellas palabras, todas, desinteresadas y sinceras. Pero fue muy loco darme cuenta que no me acordaba de lo que me había pasado hace 15 años atrás.
Fue una época oscura, creo yo, pero llena de poesía.
Leía las palabras que alguna vez escribí y no podía reconocerlas como mías. Mi corazón estaba desangrándose en esas hojas amarillas y la honestidad brutal de todo lo que decía me puso la piel de gallina.
Hoy va a ser un día distinto!
Amanecí más temprano que ayer con la decisión de salir de esta oscuridad que me rodea. Ahora estoy preparando el baño para dejar caer el agua sobre mi, sacar las telarañas y salir a la vida a ver qué pasa detrás de mi ventana.
Quizás solo me siente a ver llover desde otra vista y vuelva la misma nostalgia de ayer, pero el paisaje será distinto y quizás me haga ver las cosas de otra manera.
Por el momento vamos paso a paso, sacarme el camisón, meterme debajo de la ducha, vestirme decentemente y salir al mundo a decir "Hola!".
Quizás encuentre una cara amiga, una sonrisa cómplice, ó quizás me encuentre con un otro yo más alegre y con más esperanza por lo que viene.
Adoro sentarme en un bar y mirar por la ventana como la gente pasa por delante con sus distintas historias, porque la cara lo dice todo, se dieron cuenta?. Antes hacia lo mismo en las plazas, pero ahora las cosas están un poco más complicadas y me siento un poco vulnerable e insegura.
Veremos lo que pasa y más tarde les cuento!.

19 de noviembre de 2011

Catársis

Es tan cómico, aún estando lejos seguís pidiendo y lo más triste es que yo sigo entrando en el mismo juego. Nunca un mensaje para saber cómo estoy sino uno para pedir algún favor. Y después un agradecimiento gentil porque "era importante". Y está bien... indudablemente las cosas importantes de un lado no son importantes del otro y vice versa. 
Pero no!, porque las cosas importantes de ese lado siempre fueron importantes para mi y no hubo un vice versa en ese sentido. Tengo tanta rabia acumulada, tanta impotencia, tanta ceguera incrementada por los años, que el cuerpo me queda chico para lidiar con todo eso. Por eso me refugio en mis recuerdos, fueron breves pero cálidos, hubo un abrazo amigo del otro lado donde yo sentía que no me perdía en medio de la gente y que era importante.
Y si... así es la vida, todo es un aprendizaje y todo es un volver a empezar!.

Hoy viene a mi la damicela soledad...

Vieron la propaganda de Speedy de cómo una cosa nos vincula con otra?, bueno a mi la lluvia me lleva al pasado, a la infancia, a la locura adolescente de caminar bajo la lluvia, a tomar helado en invierno y a volverme racionalmente loca de vez en cuando.
Ahora soy una mujer más cauta, ando con el paragüas en la cartera por las dudas, verifico el pronóstico la noche anterior para decidir qué ropa me pongo, soy muy responsable con mis deberes y estoy sola... que raro, no?. Yo pensaba que cuando uno hacía las cosas bien las cosas salían bien, luego creí que algo había hecho mal y por eso todo salía mal, pero ahora me di cuenta de que, si bien uno es artífice de su propio destino, hay fuerzas superiores que mueven nuestra vida a su antojo, aunque uno sienta que está dirigiendo ese barco.
Hoy le decía a una amiga que el amor, por suerte y por desgracia, deja una marca en el corazón, como un radar que suena más rápidamente cuando uno se está acercando a esa marca. Por suerte y por desgracia, uno nunca deja de amar, se distancia, se olvida, se esconde, pero siempre hay algo que nos recuerda esa sensación. Yo amé y amo, mucho cada vez, aunque la verdad es que no sé si hubo alguien que me amara con la misma intensidad. Estoy convencida que no hay que dar para recibir, pero siento que poco es lo que vuelve, y menos aún lo que es genuino.
En fin... hoy es un día de esos días en los que me pierdo en mis recuerdos y veo películas de amor donde siempre hay uno destinado a estar con otro. Hoy es uno de esos días en los que no me saco el camisón y ando en pantuflas todo el día, como porquerías, fumo mucho y me doy cuenta que las horas pasan a medida que el cielo se oscurece. Hoy es uno de esos días en los que hablar me haría bien y un abrazo sería el premio mayor de esta lotería de vivir.
De manera inquietante, mientras estas palabras se escribían tempestuosamente en mi teclado, llegó la tormenta y el viento cerró la puerta de un golpe... como un cachetazo que me hizo volver a la realidad, pero las palabras ya estaban dichas y no las voy a borrar!

Relámpagos en el corazón

Se aproxima una gran tormenta...

Siempre fui amiga de la lluvia,
viene hacia mi cuando más la necesito
y el cielo llora esas lágrimas
que yo no puedo llorar.

El pijama es mi gran compañía,
hoy es un día de silencios,
y la brisa que entra por mi ventana
es la única caricia que se quiere acercar.

El cielo se va poniendo oscuro,
de un pestañar al otro,
y yo me voy haciendo chiquita
frente a tanta inmensidad.

Me refugio en los recuerdos
de la noche y de la plaza,
del silencio y las palabras,
y de tus ojos que me hacen vibrar.

Tu mirada es poderosa, sabés?.

Tus ojos abrazan y aman,
tus ojos dicen lo que piensan,
por eso siempre amé tus ojos
y tus manos, y tu piel
y me quedé con tus silencios
que me dijeron más de lo que quise saber.

Y yo tengo mi memoria
y algunos trazos en papel,
vos quedate con tu olvido
y el amor a otra mujer,
yo me conformo con poco,
quizás sólo con ver llover...

18 de noviembre de 2011

Sin mucho que decir...

La verdad es que hoy no tengo muchas palabras para dejarles, estoy muy cansada y tuve una semana bastante complicada, laboralmente hablando.
Hoy me sacrifiqué y me quedé hasta tarde en la oficina como para cubrir mis propias exigencias y poder quedarme mañana en casa durmiendo sin culpas por el trabajo que no hice. Cosas de obsesiva que tengo y que en algún momento procuraré solucionarlas.
Destapé el inodoro finalmente, luego de muchos tratamientos descubrí que lo que lo estaba tapando era un trapo de piso... me pueden explicar cómo llegó eso al recodo de mi inodoro?. Prefiero pensar que fue sin intención porque mi cabeza ya tiene demasiadas cosas de que ocuparse.
Me voy a la camuchis a tratar de soñar con los angelitos, aunque la verdad es que cuando duermo desaparezco del planeta y todo lo que pasa por mi cabeza queda en el olvido (ó guardado bajo siete llaves en mi inconsciente).

17 de noviembre de 2011

Me desconozco!

Ando con fiaca, cansada, desganada para algunas cosas pero con muchas pilas para otras.
Hay varias realidades que sustentan cierta parte del cansancio físico como el hecho de que no me tomo vacaciones hace un par de años y que de lunes a sábados duermo 6 horas cada noche. Si a esto le sumamos mis 38 pirulitos, tengo motivos para decir que estoy cansada.
Por otro lado me canso en el laburo, me disperso, me engancho paveando con otras cosas y después no me dan las manos. Me enojo conmigo misma por no enfocarme en lo que es necesario y después me concedo algunas licencias para boludear de nuevo. Un desastre!
En casa me pasa lo mismo, me cuelgo mirando la tele, después me cuelgo escuchando música ó navegando en la web, pongo ropa a lavar y no prendo el lavarropas, me cuelgo leyendo, voy dejando todo a medias a medida que avanzo. Y así se me hacen las 10 de la noche y me acuerdo que tengo que cenar... entre pitos y flautas son las 12 y recién me estoy metiendo en la cama. De nuevo me enojo porque quería acostarme temprano para dormir un poco más y no puedo. Después a la mañana el despertador suena y suena y suena y suena y sigue sonando hasta que me levanto.
Así ando todos los días... como lánguida, perdida, pero bien... una especie de psicótica con doble personalidad jajaja.
Quizás todo es parte de este proceso de encontrarme y descubrir qué es lo que quiero de mi vida, pero todas las mañanas debo volver a motivarme para ponerme en movimiento porque de lo contrario todo va a seguir como está ahora. No tengo a quién pedir auxilio ó a quién delegar mis responsabilidades en este momento.
Y bue... es lo que hay! ya le iremos encontrando la vuelta a las cosas, no?

16 de noviembre de 2011

Una mujer con sombrero...

La soledad es amiga de la ausencia y del olvido. Con sólo pensarla el cuerpo se tira hacia atrás y ni hablemos de nombrarla!, la piel se nos pone de gallina aunque de nuestras bocas salgan palabras superadas e indiferentes al miedo que esa temida amiga nos impone. Sin embargo nuestra supervivencia emocional tiene un precio y no podemos atarnos al otro sólo por el temor a quedarnos solos.
Hay que hacerse amigo, convivir con ella y encontrar las ventajas que su compañía momentánea (ó no) pueden ofrecernos.
La soledad nos da tiempo para pensar, para encontrarnos con nosotros mismos, para dormir en todo el ancho de la cama y ser dueños de nuestro control remoto. La soledad debe fortalecernos y no apichonarnos, hay que ganarle la batalla a la vida que es nuestra y no de los demás. Estoy convencida que llorar ahora es mil veces mejor que encontrarnos dentro de muchos años y darnos cuenta de todo lo que perdimos cuando nos perdimos.
Obviamente tomar la decisión de soltar amarras es complicada, la comodidad de lo conocido nos da una isla de paz entre tanto caos, pero no pueden negarme que a veces no están a un segundo de mandar todo al carajo!. Bueno, eso pasó... luego de muchas veces de estar a punto de mandar todo al demonio me di cuenta que la balanza estaba más inclinada hacia abajo que hacia al centro y que, mientras yo permanecía inmóvil en esa situación, me iba perdiendo en la nada... vivía por vivir, respiraba por respirar y la rutina marcaba todos los pasos que daba. Yo, una mujer fuerte e independiente, estaba estancada, olvidada y había dejado pasar todos aquellos sueños que esbocé cuando era más chica.
Y aquí estamos, soltando aquellas manos que siempre piden y poco dan, tratando de encontrar mis propios pasos y curándome por dentro para descubrir qué quiero, cómo lo quiero y cuándo lo quiero.
He dicho!

Estoy en deuda...

Hoy voy a dejar unas pocas líneas porque la verdad es que ya es tarde, tengo muchas cosas dándome vueltas en la cabeza pero no puedo organizarlas de manera racional y así como están no tienen sentido, ni para ustedes ni para mi.
Les cuento solo dos cosas...
El libro que estaba buscando no lo consigo, pero no desisto... seguiré intentando así puedo descubrir como torcer esas malditas rectas. De todos modos el tema me persigue porque mi sobrino, que dudo lea este blog, escribió en su estado de messenger: "qué harán las paralelas cuando se junten en el infinito?". Una pequeña observación al respecto, desde su punto de vista las paralelas van camino a encontrarse en ese infinito que todos nombramos pero no podemos imaginar, pero desde mi lado las veo luego del encuentro y busco la manera de que vuelvan a juntarse. Qué distinta la perspectiva, no?, será que él lo mira desde sus 21 añitos y yo desde mis 38?.
Y como no podía ser de otra manera, se ve que el destino quiso hacer algo con el tema de la evasión que les contaba anoche, y hoy cuando salí de la oficina me dejé el celular y estoy desconectada de la net desde las 17 hs. Qué pasó entonces?... mañana les cuento, es parte de las cosas que tengo yirando en mi cabeza.

14 de noviembre de 2011

Escondiéndome de mi

Vieron lo fácil que es evadirse, borrarse del mundo y obviar lo que pasa en nuestro interior?. Como últimamente estoy más atenta, me di cuenta de todos los artilugios que utilizo para desaparecer del planeta.
Cada vez que puedo me enchufo al MP3, volumen alto y a mirar lo que pasa como si fuera una película. Disfruto de la música enormemente y tengo una colección en mi celular que me conmueve el alma, pero no pasa de ahí... todo es como la banda sonora de las historias que pasan delante de mis ojos, sólo de vez en cuando (y muy de vez en cuando), mi inconsciente me traiciona y deja que la música me perfore y me atraviese el corazón con su daga macabra. Y así estoy ahora, dejándome llevar por la poesía que cantan los demás y tratando de escribir algo honesto y sentido.
Otra excusa, ideal pero necesaria, es el trabajo. Adoro lo que hago, pero también me doy cuenta que me dejo envolver por una excesiva responsabilidad y la presión de que todo debe estar perfecto. Lucho con mi falta de ganas cada vez más seguido y no porque no me guste, sino porque me encantaría estar disfrutando del aire, la lluvia ó de todo aquello que se mueve mientras yo estoy detrás de mi escritorio. Como digo siempre, y mi hermanita critica, estoy mayor y mi cabeza está ocupada en tantas cosas que los papeles se me mezclan y mis pensamientos se enredan cada vez más... quizás por eso me evado, no?.
Y vuelvo a lo raro que les comentaba el otro día, voy de la euforia a la bronca, de la seriedad del adulto a la frescura del adolescente y así voy buscando mi equilibrio. Mientras tanto en mi interior se libran batallas sin vencedores ni vencidos y al más mínimo pellizco la lágrima brota y yo siento ese cachetazo que me ubica de nuevo en al realidad que estoy viviendo.
Pero bueno, es la vida... yo nunca me despierto de golpe, disfruto del sonambulismo silencioso por un rato hasta que mis neuronas se conectan con la realidad, mientras tanto funciono en automático. Supongo que ahora me pasa lo mismo... vivo sin vivir, pensando que todo es un sueño y que, como en las películas, cuando abra los ojos todo va a estar resuelto.
Si andan cerca péguenme un pellizquito, quizás me despabilo más rápido.

13 de noviembre de 2011

Un domingo diferente y para nada raro

No puedo decir que sea un lujo de persona, pero sí me considero buena gente. No hay mala leche en lo que hago, ni envidias ó resentimientos. Le pongo el corazón a lo que hago ó prefiero no hacerlo. Cuando me entrego a alguien lo hago en un 100% y, generalmente, me dejo en un segundo plano, por decisión personal y no porque el otro me lo pida.
Hoy siento que, en gran parte de las cosas, cosecho lo que sembré. Recibo amor del bueno de personas que lo hacen genuinamente y no porque se vean en la obligación ó el compromiso de darlo, y Dios me bendijo con sobrinos a los que amo y que me llenan me corazón con sus abrazos, sus besos y sus sonrisas.
Entonces digo... no habré hecho tan mal las cosas y puedo hacerlas mejor!. Sólo tengo que tener el coraje de ponerme en movimiento porque las cosas por si solas no cambian y de esta carreta, como siempre, soy el único caballo que tira.
Así que vamos a darle para adelante! un esfuercito más para llegar a la cima... después de todo lo que hice, lo que queda no es nada y el premio es increíble.

12 de noviembre de 2011

Esto también es matemática?

Un viejo amigo me dijo una vez que las paralelas no pueden torcerse y, siguiendo ese camino, me propuse tratar de asimilar la vida a la geometría, un campo teórico donde todas las reglas fueron debidamente comprobadas y dentro del cual uno se maneja en un ámbito de certezas.
Partes de nuestras vidas son triángulos con los que vivimos chocando como pelotita sin control, otras son círculos con espirales infinitas que nos llevan cada vez más lejos pero que tampoco nos dejan escapar y básicamente todas las formas que se me ocurren nos mantienen recluidos, en calma ó en un caos constante, pero encerrados en nosotros mismos.
Y tratando de encontrar similitudes, se me ocurre que, en nuestra relación con los otros, la vida es una línea... perpendicular ó paralela pero que, en cualquiera de los casos, tienen un punto de encuentro para segundos después separarse. La verdad es que no podría elegir ninguna, porque en el caso de las perpendiculares los caminos se tornan totalmente distantes pero en las paralelas es más cruel, porque siempre vemos al otro pero sabiendo que no podemos volver a cruzarnos.
Entonces, me pregunto yo, cómo hacemos para romper las figuras que nos encierran y para torcer esas rectas?.
Por el momento no puedo decirles nada, pero así como a la pasada vi un libro que se llama "cuando las rectas se vuelven curvas" y que, por lo que estuve chusmeando, habla de la geometría no euclídea y como, dentro de un mundo euclídeo, podemos encontrar cada vez más excepciones a la regla. En el momento que lo vi me pareció interesante el título, quizás por las palabras que una vez me dijeron, pero luego de leer de qué se trataba abandoné mi entusiasmo. Ahora, pensándolo bien y en este camino de búsqueda que estoy llevando adelante, me parece que lo voy a leer... uno nunca sabe dónde se encuentran las respuestas, a veces las tenemos delante de los ojos (como ese libro) y no las podemos ver.
Lo leo y les cuento, de paso, si puedo, refuto con argumentos válidos esa teoría de ese viejo amigo y vivo más tranquila pensando que aquello que una vez se separó, si debe volver a juntarse, puede volver a cruzarse en otra vida, en otro tiempo ó en otro lugar.

PD: lo de viejo amigo es por ser un amigo de hace mucho tiempo y no porque sea viejo (aclaro para no herir susceptibilidades jajaja)

Un preludio de lo que viene...

Y ahora siento que me sobra el tiempo, que puedo hacer lo que quiero y cuando quiero, pero es una sensación rara (y sigo haciendo mención a lo que les contaba anoche).
Es extraño no tener que llamar para ver cómo andan las cosas, ni recibir llamados preguntando lo mismo, pero me reconforta permitirme no hacerlo porque no es mi responsabilidad y estoy en proceso de empezar una vida nueva solo para mi.
Qué cosa, no? vivir pendiente de otros y de golpe tener que hacerme cargo de mi misma!. No se qué prefiero, cuando uno se ocupa del otro puede poner en pausa la propia vida y centrar todas las energías en el bienestar de los demas. Por un lado está bueno pero, por el otro, me encuentro hoy viviendo las consecuencias de poner al resto por delante mio.
Y aquí estamos, tratando de estar mejor.
Una pavada, pero hoy por primera vez en la vida abrí una botella de sidra!. Si, ríanse, al principio lo dude porque no me creía capaz pero después me animé, total con apuntar el corcho hacia un lugar donde no haya peligro, lo peor que podía pasar era que no pudiera abrirla... pero pude!. Y así ando... probando, sintiendo y abriendo los ojos del alma a estas nuevas sensaciones.
Prueben hacer lo mismo que está bueno!.

11 de noviembre de 2011

Raro

Raro es una palabra que me anda circulando desde hace un tiempo. Me siento rara, las cosas son raras... de golpe se transformó en la palabra que mejor define lo indefinible. Raro no es desconocido, es indescriptible, es ambigüo, es una suma de cosas que no puedo nombrar pero que ahí están.
Y cómo lidiar con eso que no sé qué es pero que me está llamando?. Supongo que la solución estará a la vista una vez descubierto qué es eso "raro" que me hace cosquillas. Con un nombre puesto, la respuesta debería estar más cerca.
Mientras tanto me dedico a sentir sin analizar (algo complicado en mi caso). Me concentro en ver qué me pasa con determinadas cosas y a dejarme llevar por eso que me pasa. Así quedo! a veces devastada, a veces eufórica, a veces enojada pero, irónicamente, nunca sé el por qué de esas sensaciones y por eso las bautizo como raras.
"Rara como encendida..." decía el tango, no?
Que se yo!... es un proceso por el que ahora transito tratando de encontrar mi verdadero yo. Si alguno lo encuentra antes que yo, avise así no sigo buscando y me dedico a disfrutar.

10 de noviembre de 2011

Casualidad o causalidad

Algo pasa...
El martes tuve una tarde complicada, movilizadora y lacrimógena, por suerte, porque las lágrimas liberan angustia y la mente se alivia. Y así me fui... livianita, hasta que recibí la noticia de que mi sobrino menor estaba internado con una aparentemente reacción alérgica. Se imaginan lo que fue para mi prender el celular y encontrar cinco llamadas perdidas de mis cuñados?... se me paró el corazón por unos segundos. De todos modos no se preocupen, está evolucionando bien de un eritema deforme severo, aunque sigue internado.
Así volví a casa, preocupada, pensando y pensando mucho, tanto que no me pude dormir como hasta las dos de la mañana... de más está decir lo que me costó arrancar al día siguiente!.
Ayer me sentía golpeada, mezcla de sueño y de cosas que se estaban moviendo por dentro y que todavía no entiendo, aunque esté en proceso de hacerlo. Llego a casa, muerta, bañito y a la cama.
El tema empezó hoy... desastre tras desastre, "catrasca" diría mamá. 
Sonó el despertador a las 5.30 hs. como siempre, prendí la tele para ver el clima y mi televisor se veía a tres colores circulares. Como realmente no me levanto demasiado lúcida, miré bien... pero era cierto y no un producto de mi imaginación (a las pruebas me remito). 
Sigo la rutina, voy al baño a ponerme decente y descubro que el inodoro estaba tapado (foto que por razones obvias no publico). La verdad es que no tenía demasiado tiempo, ni conocimientos, como para intentar solucionar tantos problemas y menos a esas horas de la madrugada. Dejé todo como estaba y me fui a la oficina.
Jornada normal, nada del otro mundo... gracias a Dios!. Terminó el día, cargué la sopapa y me vine a casa dispuesta a resolver los inconvenientes domésticos que me habían acontecido... la verdad es que vine con toda la intención, pero mis esfuerzos fueron infructuosos. Lo del baño es mejor no mencionarlo y lo de la tele probé lo básico, como en las compus, desenchufar, apagar, prender y nada. Ok! si no se puede, no se puede, habrá que ver la tele con esa extraña forma circular ó agarrar un libro hasta que Morfeo venga a buscarme.
Resignada, pero sabiendo que lo había intentado, me fui a preparar la cena (a calentarla, en realidad, porque la había comprado lista para ser comida). Les sorprendería si les digo que cuando saqué la fuente del horno se me incendió el repasador? la verdad es que a mi no, porque a como venía, cualquier accidente era previsible. No contento con esto, el destino, me dió una nueva sorpresita... se me soltó el caño de goma que está en la parte de abajo de la pileta de la cocina y terminé la noche, secando el piso y con destornillador en mano para ajustar ese plastiquito del demonio. Al menos estos dos problemas pude solucionarlos y sin tener a ningún hombre alrededor para pedirle auxilio.
Y acá estoy, sin nuevos inconvenientes por el momento... 
Será un mensaje? como acaba de sugerir mi hermanita. La verdad es que no sé, pero por las dudas manténganse lejos.
Los dejo, me voy a leer un poco de Sabina y a tratar de dormir temprano porque mañana, como siempre, el despertador sonará a las 5.30 hs. y yo seguiré con mi televisor tricolor y el inodoro tapado!.



9 de noviembre de 2011

Hay que trabajarlo

Creo que nunca voy a saber si es el miedo a vos, a mi ó a lo que pueda pasar si estamos juntos. Tampoco creo que sepa alguna vez si queres ser gentil y pagar parte de la culpa ó si el interés es legítimo. De todos modos la historia va a ser la misma, yo me involucro, vos vas y venís, y en el medio me desangro lentamente. Los mensajes se borran de las pantallas pero quedan en la memoria para seguir ejercitando nuestra intelecto que trata de entender lo inentendible.
No sé si te quiero, si te deseo ó si sólo es el sabor de una revancha pendiente.
Como diría mi hermanita... hay que trabajarlo!

Aprendiendo a ser yo

Enseñame a ver el mundo a través del amor de tus ojos y de la tranquilidad de tu cabeza. Permitime entrar en tu muralla dejando mi formalidad y excesiva racionalidad en el mundo de las estructuras, donde los sentimientos son debilidades del sistema racional que dirige la estupidez de las formas.
Llevame de la mano por el camino de la vida, pero de la vida en serio, sin atajos, sin coimas, sin señales ni multas por exceso de velocidad. Quebrá mi cabeza en pedacitos milimétricos, ponelos en tu mano y soplá fuerte para que nunca pueda rearmar mi cerebro. Ahora, en ese espacio libre, poné una copia de mi corazón, no pongas el original porque está bien donde está.
Guardame entre tus manos y mimame todos los días, sólo así podré volver a nacer ó, mejor dicho, podrá aparecer, completa y sin miedos, mi verdadera persona. Sólo así podré podré quedarme y sólo así podrás amarme.

Sorprendiéndome de mi misma

Cuando la noche se hace tan pesada que la columna se nos quiebra, todo parece tan negro como la noche misma y es ahí cuando necesitamos, como dice Silvio Rodríguez, "una mano, una amigo, una bastón, una fe". Pero también es ahí cuando debemos convencernos que, de la misma manera que el sol sale, hay una lucecita que nos ayuda a seguir y a encontrar esos escalones invisibles que nos ayudan a subir de a poquito hasta llegar al final y descubrir que el mundo nos espera.

Psiquis trabajando

Encontrar en el tiempo
la respuesta a mis males.
Olvidar el pasado,
ensalsar el futuro.
Vivir de repente,
aprendiendo a caminar,
a hablar y a escuchar.
Destapar un costado y reprimir lo vivido.
Gozar los segundos como si no hubiera mañana,
recién nacida,
sin cuentas pendientes ni llagas en la espalda.
Querer ser esta... sin saber quién soy

El lado oscuro de la luna

Verte ahí parado y sentir que te conozco,
aunque en realidad no es así.
Conozco al amigo, a la inquieta compañía,
al oído eterno y a las palabras tiernas.
Conozco al que aparece
cuando el viento lo trae hasta mi
y se queda hasta la madrugada
tomando mate ó café.
Conozco al que llora y al que ríe
pero no conozco al hombre,
esa mole impenetrable
que se deja amar, aunque no ame.
No conozco sus manos,
sus caricias ni sus besos,
no conozco sus arranques ni sus gestos.
Creer que te conocía y descubrir un nuevo vos.
Creer que te quería, pero a quién?
al de ayer ó al de hoy?

Borrón y cuenta nueva...

Todo lo anterior tiene quince años de antigüedad... el amor de una adolescencia tardía que, como a todos, me dejó el corazón roto pero con muchas palabras para decir.
Hoy, tantos años después, encuentro que me perdí entre ese momento y ahora. La verdad es que no recuerdo mucho y siento que puse mi vida en pausa al menos éstos últimos cinco años. Sin embargo no vale la pena lamentarse, hay que festejar porque me desperté y estoy juntando fuerzas para dar vuelta la página y empezar a escribir nuevas historias. Seguramente dentro de 15 años más, tenga una vida llena de recuerdos y una sonrisa de oreja a oreja... sola ó acompañada es lo mismo, siempre y cuando siga conmigo. Al fin y al cabo, como dice Rosana, "mientras quede algo de mi, ningún lugar está prohibido".
Besos a todos y gracias por leer!

Haz lo que yo diga pero no lo que yo hago

No cometas errores que el tiempo no podrá borrar
no jueges al destino
no hables sin mirar
no recorras los caminos si no sabes regresar.

No tires ya más piedras que en el mar se perderán

no oigas más palabras
no sientas lo que es amar
no bajes las persianas si sólo vas a llorar.

Más si sientes que la vida no tiene nada que dar
ama, ríe, llora
pues de lo contrario se hará realidad
lo que las profesías suponen que la vida será:
una jaula con barrotes invencibles
un hombre desnudo
un bebé con hambre
un cuerpo sin sentidos
una mujer en soledad.

Historias en papel con toques de alquitrán

Ella quería amar a un cisne de cielo y mar
pero su estupidez no la dejaba actuar.
Abrigaba sus anhelos en castillos de cristal
y guardaba sus palabras ordenadas, sin mezclar.
Ella era una estructura de papel y alquitrán
El era un marinero, y su amor: la soledad

Juntos fueron solo amigos
porque el tiempo no quiso más.
Su nombre era Cecilia, y el de él Omar
los silencios eran campos donde se podían amar.
Un portón verde hacia de zaguán
y el frío era la excusa para dejarse abrazar

La historia fue muy larga y la ilusión mucho más
pero los juegos de la vida los lograron separar.
Juntos fue un buen recuerdo, algo más para contar
la razón tuvo más fuerza que la atracción corporal.
Los silencios ya no existen,
y los encuentros nunca volverán.

Recordando lo olvidado

Tratando de olvidarte, recordé que te quería, y desde ese momento no pude olvidarte porque quererte implicaba recordarte y cada vez que recodaba que te quería, olvidaba que trataba de olvidarte.

Esta locura me obligó a recordar todos aquellos olvidos que, aún queriéndolo, decidí olvidar porque me dolía mucho quererte cuando vos ya me habías olvidado.

Quizás todo este lío no sea más que un juego de palabras que había olvidado que no debía recordar, pero queriéndote como te quiero, recuerdo lo que no debo y olvido lo que debiera recordar

Una vez que te quería me preparé a olvidar todos los futuros que había pensado y que hoy no vale la pena recordar porque ya los olvidé, así comencé a quererte nuevamente, como si no te hubiera querido antes, porque antes ya no importaba más que para recordar lo que el olvido me permitiera recordar.

Imaginé que no me querías, creí que no me querías, hasta que comencé a recordar palabras y gestos que creía olvidados. Entonces entendí que sólo iba a poder decirte que te quería estando previamente convencida de que no me habías olvidado. Necesitaba sentir y saber que aún me recordabas aunque en realidad quisieras olvidarme.

Recordé todo aquello que habíamos olvidado, recordé los momentos mágicos en el portón de casa, los juegos, las caricias, las miradas, los silencios y muchos otros momentos que no hicieron más que confirmar que éste no era el momento para olvidar, ni para olvidarte.

Olvidé todos mis miedos y me decidí a vencer los tuyos, traté y trato que recuerdes sólo aquello que te demuestre que nuestra historia no está destinada al olvido ni al recuerdo, sólo debe ser aunque cueste creerlo y después cueste olvidarla.

Versos varios

Cae el sol
mi corazón sigue llorando
lágrimas de ayer
dolor actual
sentimientos encontrados
caminos sin final.

Con la luna,
la vida se ilumina de nuevo
porque en las penumbras
todo brilla menos
y uno puede engañarse
pensando que las cosas
están bien como están.

Sin embargo, el dolor es el mismo
yo sigo tan mal como antes
sigo tan sola como ayer
porque he comprendido
que tus ojos ya no quieren verme
que tus manos ya no me acarician
y que de tu boca ningún "mi amor" será mio.

Al fin y al cabo
descubrí la realidad,
vos y yo no somos nada,
ni amigos, ni amantes
simplemente dos personas
que mi ignorancia logró separar.

Quise escapar y no pude

Como te conté ayer, después de un período de desembarco y asentamiento me dirigí hace el Centro Cívico, típica primer parada de todo turista que viene por primera vez a Bariloche. Desde esta arquitectónica belleza histórica bajé hacia las orillas del Nahuel Huapi y, tratando de encontrar al Nahuelito, descubrí un pequeño pato nadando en semejante inmensidad de agua cristalina; nada mejor que esta imagen como para explicar lo que siento. Todo esto se fue incrementando y volviéndose dolorosamente molesto para la cena. Restaurante alemán, sencillo pero cálido, “mesa para uno, por favor”, lápiz, papel y una carta que mañana parte hacia Buenos Aires con la esperanza, inconscientemente consiente, de que llegue a tus manos.
Hoy amanecí con frío y con él seguí todo el día, ¿será el alma ó tengo gripe?
Alrededor de las 10 hs. partí en un catamarán hacia la isla Huemul. Sola, con mi walkman, recorrí 900 metros de caminos ascendentes y pedregosos. Hacia mi derecha el Nahuel Huapi, hacia la izquierda la selva, árboles enormes, flores y pequeños animales que no veía. Hacia arriba estaba el destino y hacia abajo el pasado, pedregoso como ya te dije. Hacia adentro Ricardo Arjona que me cantaba al oído “realmente no estoy tan solo, quién te dijo que te fuiste?, si uno no está dónde el cuerpo, sino dónde más se extraña…” y yo te extraño tanto… “tu sigues aquí, sin ti, conmigo”.

Siguiendo con mi recorrido, por la tarde tenía arreglado “Circuito Chico” pero me dejaron plantada y, como la excursión de la mañana me había dejado agotada, me acosté. A las 18 hs. me fui a bañar y me tiré en la cama a ver una hermosa comedia romántica, “Singles” por si la viste. Después me vestí, agarré el casete de “Nueve Lunas” y bajé hasta el Nahuel Huapi. Caminé despacio, siempre con un pucho en la boca y sin quererlo (?) me dediqué a recordarte… lentamente, sin presión, te recorrí palmo a palmo y llegué a sentir, en mis segundos de delirio, que realmente estabas conmigo. Me fui a cenar, a un lugar menos cálido y muy iluminado, comí rápido para evitar que tu recuerdo me destruya, compré un libro y este cuaderno.
Te amo.
Gaby
12-03-1995

Buenos días amor.
Amanecí con 9º, está fresquito, pero el cielo está limpio y el sol está empezando a picar.
En un rato me vienen a buscar para ir a la Isla Victoria y Bosque de Arrayanes, después te cuento.

Llegué a la Isla Victoria y estoy almorzando frente al Nahuel Huapi. Para que te hagas una idea desde la ventana se ve un hermoso bosque, el lago de un color turquesa casi verde y las montañas que se reflejan en el agua cristalina como un espejo.

Amor, te extraño demasiado; sé que no tiene sentido quererte tanto, pero al fin y al cabo… ¿quién dijo que el amor es racional?
En estos momentos me estoy preparando para volver y pedirte que volvamos a estar juntos, no me importa cómo, sólo sé que necesito tenerte cerca. Estoy mal, necesito mimos y acá no encuentro nada que me haga sentir como en casa, necesito caricias, extraño demasiado a todos y me gustaría tenerte cerca al menos para verte, decirte “buenos días, amor” y arreglarte el flequillo arremolinado de la mañana, cenar juntos y caminar abrazados frente al Nahuel Huapi. Siento que este amor está explotando hacia adentro produciendo terribles hemorragias y fracturas internas que aumentan el dolor de sentirme tan sola.
Te quiero
Gaby
13-03-1995

Feliz aniversario…
Estoy demasiado distraída y este viaje, pensado para olvidarte, sólo me está sirviendo para extrañarte y no puedo resolver nada, ya que cuando te extraño sólo puedo pensar en estar con vos y ésa no es la solución.
En la tele “Un milagro para Lorenzo”… necesitaba llorar
Hace frío y las parejas abrazadas parece que se multiplican, me siento como si fuera la única persona sola en este mundo, casi al borde de la muerte y sola. Me veo en un cajón con mi alma como única compañía, pero sentada en un lúgubre rincón riéndose de mi soledad. Sola, con una rosa entre las manos y una tarjeta firmada por vos que dice: “te amé siempre…”. Ésta es la ironía de tu vida, estar en el momento indicado para decir las cosas más inadecuadas. Es como si estuvieras en medio del Sahara vendiendo poleras. Siempre estás en los peores momentos de mi vida ofreciéndome la solución y en los mejores tu cara solo parece decir “acá estoy, recordame y acordate cuánto me querés y necesitás estar conmigo”. Así es como lográs que todo vuelva a empezar, que todos los pasos dados vuelvan hacia atrás como una escalera mecánica que de pronto cambió de sentido.
Por qué ésta atracción? no es posible que una persona que me hizo tan mal cause tal efecto cada vez que reaparece en mi vida.
Amarte no me ayuda y trato, sin lograrlo, de olvidarte.
Quise escapar y no puede.
Gaby
15-03-1995

Sabés? casi todos los autos son viejos y destartalados, tan lindos como el tuyo; creo que ya vi cinco del mismo modelo y color del tuyo. Para qué? cada auto significaba una taquicardia histérica, lo seguía con la mirada para ver quién lo manejaba, como si pudiera encontrarte…
Te quiero y mis sentimientos siguen siendo los mismos, más profundos, más sensibles y mucho más claros, lo cual no es tan piola.
Me hiciste descubrir que la persona que uno más ama es aquella que más nos lastima. No creo que sea intencional, he llegado a la conclusión de que vos descubriste lo mismo y elaboraste esa muralla para evitar involucrarte demasiado y evitar el dolor. Sin embargo, aunque a vos no te lastime, a los demás si.
Te escribo para que mi angustia sea menos, siento que la saco a flote, que me libera…
Besitos enormes.
Gaby
18-03-1995

Estoy volando, Aerolíneas Argentinas vuelo 645 en un Boeing 727, asiento 22ª (ventanilla – fumadores), en algún lugar entre Bariloche y Buenos Aires, volante a 4.000 metros de altura, con una velocidad terrestre de 1.000 km/hs. y con una temperatura exterior de -51ºC.
Sinceramente quería resolver algunas cosas pero no pude, sólo te extrañé; me escapé de la ira y me prohibí pensar, me dejé llevar por las cosas y te amé a más no poder.
Ahora que vuelvo sueño con verte y sé que es imposible, es una mentira, un engaño al subconsciente, pero te amo y quiero estar con vos… más allá de todo y más allá de mí.
Me parece estúpido todo esto pero cómo se deja de amar?, cómo lograr olvidar aquellas sensaciones que aún hoy me hacen vibrar?, cómo no desearte más que a la vida?. Es una angustia catártica que me impide respirar, es enorme, un ancla que en vez de mantenerme, me hunde hasta el fin de todo, hasta lo más sangriento, hasta el dolor de la amputación del alma y la hipersensibilidad extrema.
Besotes
Gaby
21-03-95

8 de noviembre de 2011

Lágrimas en la almohada

Y tu boca decía que me quería,
que deseaba besarme,
tocarme,
y hacerme el amor,
y mi lengua recorría
cada legua de tu emoción
pero sólo fue un abrazo
lo que guardé de vos.

Mis recuerdos se reían
de esta nueva sensación,
y mi piel requería
un poquito de calor.

En el tiempo, la desidia
de perderme en el dolor,
en nervios me convertía
pues no tenía más opción
que esperar tu llegada
y decirte: mi amor

Y así se fueron los días
mientras crecía el dolor
no pudiste decirme "mía"
más fué tuyo mi corazón.

Hoy que perdí la alegría
de vivir un nuevo amor
puedo decir que te quería
más allá de la obsesión,
que soñaba con la vida
en un solo corazón,
que deseaba más que tus besos
y tus palabras de amor,
que necesitaba el recuerdo
de una historia real
pues de sueños está repleta
mi paciencia y mi verdad.

Mis recuerdos me decían
que tu nombre debía archivar
pero yo me resistía
a aceptar la realidad
de estar sola nuevamente
cuando todavía no puedo dejarte de amar.

Mis queridos 26

He conocido muchos hombres
de innumerables razas y colores
más si comparo sus ojos
los tuyos son los mejores
pues reflejan de la vida
sus mejores emociones.

Y me cuentan que quisiste,
con amor cálido y tierno,
a una niña de tez clara
y de ojos más violentos;
y me dicen que le diste
tus mejores ilusiones
y volaste hasta el cielo
envuelto en sensaciones
que te decían que era posible,
que no habría sinsabores.

Después ví tus lágrimas
por ese amor que no fue
y recorrí tus miradas
buscando a aquella mujer
que te robó la esperanza
y las ganas de creer.

Así te tuve en mis manos
como una madre a su bebe
y te rompí las vendas
que te impedían ver
que esta amiga que te cuida
te había comenzado a querer.

Y te mimaba con esmero
y te cuidé hasta entender
que tus alas ya sanaban
y no tenía nada que hacer
más que esperar que me mires
sin verme como ayer.

Y de pronto advertiste
que era yo una mujer
y pretendiste besarme
sin saber aún por qué,
y en silencio me deseaste
hasta el punto de no poder
más que gritarlo en mi cara
y comenzar a correr.

Así se fueron mis días
hasta que necesité
de tus manos sus caricias
y de tu cuerpo su piel
pero ya no eras mío,
te había comenzado a perder.

Y aún estás perdido
entre estrellas de papel
ya no recuerdo tu perfume
ni tus besos en la sien.

Y me pregunto muchas cosas
sin llegar a comprender
cómo poder olvidar
a quien no dejo de querer?,
cómo sacar de mi mente
esa imagen de carey?,
cómo seguir viviendo
sin tu cuerpo sobre mi piel?,
cómo despedir un recuerdo
que se llevó mi corazón con él?.

Más no dejo de buscarte
entre las sombras de mi ser
y reviso cada estante,
cada hueco en la pared,
busco sólo un simple encuentro
para amarte como ayer.

Un viejo blues

Sábado a la noche, frio,
un blues suena en la radio,
estoy sola,
me siento sola,
abandonada, desierta.

A mi alrededor
todo un mundo en movimiento,
tu foto escondida,
tu perfume en el ambiente
y el recuerdo de tus ojos
que me carcome suavemente.

Una noche sin estrellas,
sin luna a la vista,
sin bocinas,
sólo música,
suave y cadenciosa,
solo yo,
solo yo y tu foto.

Irónicamente no se ven tus ojos,
sólo un pequeño destello,
sólo el brillo de tu ojo derecho,
la camisa que más me gusta
y una sonrisa de oreja a oreja,
tus dientes blancos y parejitos,
tus hoyuelos, tus orejas,
tu pelo revuelto y tu barba afeitada.

Sos vos, y mis recuerdos que se mueven,
alterando mi corazón en una taquicardia amorosa,
vos y mi dolor en llagas todavía,
vos y el fracaso de lo que fué,
vos como la ilusión de lo que pudo ser.

Sólo vos, sólo yo
y el camino que nos separa,
sólo yo, sólo vos
y dos vidas sin conexión,
una olvidada,
otra en proceso de serlo;
una mala jugada del destino,
un corazón más que se rompió
en ésta tierra de soledad y agonía.

Fin,
terminó la ilusión
y, como todo en la vida,
no se fué sola,
se llevó consigo todo lo que encontró,
menos tu recuerdo...
por suerte, olvido revisar mi corazón.

Te dije alguna vez cuánto te amo?

Te amo...
en los oscuros rincones donde me lleve el viento
en mis recuerdos y en cada cosa que veo
en la ceniza de mis cigarrillos y en la nicotina de mis pulmones
en el silencio de mis noches y en el tumulto de los demás
en las cortinas de tu casa, en tus papeles, en tus lápices y en tus discos
en los balcones sin flor de Baldomero Fernández Moreno y en La Balsa de Tanguito

Te amo...
en las puertas que se cierran y en tus ojos abiertos
en todas partes y en todo tiempo
en tus silencios y en tu índice señalando
en tus frases duras y en tus ojos serios
en tus nervios y en tu pelo revuelto
en tu saludo seco y en tus abrazos tiernos

Te amo...
en tu sonrisa cómplice y en tu cigarrillo prendido
en el caramelo de miel que te sacaste de la boca
en el beso que debí darte
en tus cuidados y tu falta de seriedad

Te amo con un amor sincero que no puedo soportar
Te amo aunque no me ames y jamás me llegues a amar.