No quiero generalizar, pero en mi caso soy mi peor crítica, un jurado que me declara culpable sin evaluar siquiera las evidencias de inocencia que puedan existir a mi favor. Pero a veces, o bastante seguido, me encuentro resignando mis deseos y necesidades en virtud de lo que pueda pasarle al otro. Entonces digo, no debo ser tan mala... al fin y al cabo me entrego en un 99% y siempre tengo la otra mejilla disponible para recibir el cachetazo que corresponda.
Acepto que esta actitud que me condiciona no es tan a favor del otro sino que actúo de esa manera porque, inconscientemente consciente, creo que no merezco demasiado y, por otro lado, siempre es más fácil centrar la atención en lo que pasa de nuestra piel hacia afuera.Será entonces que lo que yo creo que doy no es así? será que tanto amor es agobiante y se quedan sin aire? será que sospechan que siempre hay un motivo oculto y desaparecen para no correr el riesgo de descubrir ese motivo?, seré acaso una especie de Dr. Jekill y Mr. Hyde en su versión femenina?
Y digo, como para aumentar la confusión, si nuestra imagen se construye en el reflejo de los ojos de los demás... con qué me quedo?
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